Monday, December 09, 2013

Fuera de juego en libro

Tengo muy abandonado este blog en favor de este tumblr:

 http://surtidodehistorietas.tumblr.com/ 

...Pero dado que este es el lugar en el que siempre he colgado tradicionalmente mis tiras cómicas creo que es de justicia anunciar, por si aún queda alguien que sigue visitándolo pese a sus escasas actualizaciones, y por si ese alguien no me sigue en facebook ni en twitter (¡podría ser!)...que sepa que he sacado un libro recopilatorio de mis tira cómica "Fuera de juego", con una selección de las mejores tiras que hice para el periódico El Correo.

Tiene 80 páginas a todo color, con solapas decoradas, presentación de los personajes y prólogo ilustrado del gran Jose Luis Ágreda. Lo edita la gente de Ediciones Siarte, cuesta 10 euros y esta es su portada:

Se puede comprar en las tiendas que aparecen aquí: 

http://www.siarte.com/index.php?v=14 

y también en Madrid Cómics y Metrópolis en Madrid. También se puede pedir por internet en la misma página de Siarte.

Pues eso, dénse por enterados. Y ahora me pensaré si actualizar el blog con mi opinión sobre Frozen y Get A Horse, o no.



Sunday, June 23, 2013

Oda a Mike Wazowski




Mike Wazowski es mi personaje favorito de Pixar. Sí, ya sé que puede parecer una elección algo extraña. Después de todo en la propia "Monstruos S.A". hay un personaje especialmente memorable en su animación y carácter, que propicia los momentos más emotivos de la cinta y esa es Boo, la niña humana (que podría ser mi segundo personaje favorito). Pero Mike reúne todas las características que le pido a un personaje de animación, al menos uno cómico. Y es que, aparte de que me haga reír, sea un personaje definido, con unas características peculiares. Y vaya si es un personaje peculiar.

Su diseño no es excesivamente original pero resulta carismático. Lo que hace a un personaje es su personalidad más que su aspecto. Como decía Tex Avery, “Bugs Bunny podría haber sido un pájaro”. Y parece que sabemos de Mike más que de muchos otros personajes de Pixar. Es un neurótico, un maniático del control, un eterno optimista –“¡He salido en la tele!” grita emocionado cuando el logotipo de su empresa le tapa la cara en un anuncio-, un cómico a su pesar...o intencionadamente, según el momento, admira a su amigo y a los asustadores y le gusta mucho conducir. Tiene una faceta de seductor con su chica, Celia, y aunque se hace más el duro que Sully al conocer a Boo, también es bastante tierno. Además se llama Mike y se apellida Wazowski. Un nombre bastante peculiar para un monstruo. No estoy seguro, pero puede que buscaran darle un toque judío.

Doce años después de “Monstruos S.A.” llega a nuestros cines su precuela en un momento en el que la hegemonía de Pixar en el campo de la animación empieza a ponerse en entredicho. Hubo a quien no le gustó “Brave”, una película con fallos-como casi todas, las de Pixar y las de los demás- pero bastante incomprendida y a la que enseguida se le buscó la excusa de que había tenidos problemas en producción, cuando no resulta tan evidente que estos sean la causa del conjunto final. Más floja fue “Cars 2” que sin ser del todo una mala película se sustentaba principalmente en un personaje algo cargante y en un mundo que nunca fue muy atractivo para empezar, el de los coches parlantes, todo ello en una trama correcta pero demasiado complicada para niños, a la vez adornada con un humor poco atractivo para los adultos. El que suscribe observó algunos problemas de repetición de fórmula en “Toy Story 3”, pero casi nadie más pareció estar de acuerdo.


“Monstruos University” se presentaba como una película muy divertida pero también, para algunos, algo irrelevante, como suelen serlo a menudo las precuelas (y bastantes secuelas) y adscrita a un subgénero que no suele obtener el respaldo de la crítica, la comedia universitaria yanqui. A mi se me presentaba como un filme innecesario pero con suerte tremendamente gracioso que quizá no estropearía mucho la reputación del original al no hacer nada demasiado radical como ‘envejecer’ a Boo y convertirla en una preadolescente , movimiento que además de parecerse a Toy Story 3, habría arruinado seguramente al personaje de Boo.

Si “Monstruos S.A.” era-quizá- la película de Sully (es él el que entabla la relación más profunda y emotiva con la niña), “Monstruos University” es la película de Mike. En ausencia de Boo, y de una historia de amistad ‘paternal’, los autores del filme han decidido convertir al pequeño cíclope verde en el centro dramático de la cinta. Y eso supone, a la vez, el mayor disfrute y el mayor problema de la cinta, en mi modesta opinión.
A veces los personajes están diseñados para ser secundarios y puede ser un movimiento peliagudo convertirlos en principales. Pero esto no representa un gran problema para mi si consigues conservar intacta la personalidad de dicho personaje. La cuestión es cuando intentas darle un carácter en teoría más complejo a un personaje sencillo. Cuando digo esto no pretendo contradecirme con respecto al comienzo de mi comentario. Mike es un personaje con bastantes características que lo definen y por tanto funciona cómicamente, pero no es tanto un personaje dramático.

Claro que ¿es necesario que una comedia incluya drama para ser memorable? Sí, en opinión de Pixar, no en la de que esto escribe. “Cazafantasmas” es una película memorable y con argumento en la que no sucede nada dramático en el sentido ‘emotivo’ del término, obviamente suceden hechos peligrosos, e incluso hay una pequeña historia de amor y momentos de terror “en serio” (las gárgolas), pero casi todo se sustenta en los gags. Aún así el guión está solidamente construido y va in crescendo (en ese sentido su estructura no tiene nada que ver con el de las comedias animadas de Dreamworks o BlueSky). E incluso los personajes pasan de ser unos buscavidas caraduras a altruistas salvadores de Nueva York pero no existe una escena emotiva que nos lo puntualice.

Es posible que “Monstruos University” hubiese parecido demasiado ‘superficial’ de centrarse sólo en bromas, novatadas, fraternidades u otros tópicos del cine estudiantil norteamericano. Y , después de todo, algunas de las mejores películas del género, como las de John Hughes, incluyen una buena cantidad de drama. Pero otras también funcionan por el mero despiporre. La cinta de Pixar mezcla un poco de las dos cosas , es bastante divertida, hilarante en ocasiones-aunque en conjunto es menos graciosa que la original- pero también contiene un mensaje con el que más o menos todos nos podemos identificar. La mezcla funciona bien, pero no tan bien como en otras películas de Pixar. Desde luego lo hace muchísimo mejor que Cars 2, donde la amistad de Rayo y Mate era muy poco relevante para la trama...aunque tampoco tendría por qué serlo.

Volviendo a Mike, el filme se centra principalmente en su faceta de eterno optimista. Algo que suele funcionar en un personaje perdedor (pienso en ese optimista-pesimista que es Charlie Brown) y en su fanática admiración hacia el mundo de los asustadores. Su sueño es convertirse en uno de ellos y con este objetivo acude a estudiar a una prestigiosa universidad. Un magnífico e hilarante prólogo con un adorable Mike en versión infantil nos pone en situación sobre el tema.

Sin embargo en esa primera escena hay algo que no me cuadra. Escapándose de la supervisión de su profesora Mike se cuela en la habitación de una niña mientras uno de los asustadores hace su trabajo , para ver más de cerca la acción. ¿Es este el mismo Mike que entra en pánico cada vez que ve a Boo? ¿Qué se rocía un spray en su propio ojo en un vano intento de defenderse? Su optimismo y su fanatismo se han comido aquí a su parte neurótica y en cierto modo cobarde, defectos que mostraba en la película original.

Supongo que al tratarse de una precuela y de un Mike joven no se trata exactamente del mismo personaje. Este es más ingenuo e inseguro-otro aspecto que no aparece con frecuencia es su lado bromista , sus respuestas rápidas ante una provocación- pero también puede tratarse del típico problema a la hora de convertir a un personaje cómico en protagonista...que de algún modo se vuelve más...estándar.

Es algo muy difícil de manejar. De forma similar a lo que antes comentaba sobre las comedias y su contenido de drama, hay otra corriente de opinión, con la que también discrepo, que afirma que para empatizar con un personaje tenemos que conocer sus sueños, sus motivaciones y sentimientos. Según esta corriente si Bugs Bunny o Speedy Gonzales llegaran a protagonizar una película por si solos (y no algo como Space Jam, donde su protagonismo es muy compartido) sería obligado ponerles una meta e incluso introducir un momento emotivo donde se les viera tristes por no conseguirla, algo que seguramente los haría más parecidos a cualquier otro personaje animado que mostrarlos tal y como eran...a menos que se acertara plenamente con aquello que les define como personajes. En todo caso las comedias de los hermanos Marx o las de los Monty Python nos demuestran que no es necesario que un personaje sea emotivo para que nos divirtamos con ellos durante hora y media  y nos resulten carismáticos.

Ni siquiera pretendo insinuar que el dramatismo de “Monstruos University” esté mal hecho, sólo planteo que se puede hacer de otra forma, que se pueden hacer comedias puras en animación sin ningún tipo de complejo (“Astérix y las doce pruebas”) y que se pueden conservar las peculiaridades de los personajes aunque estos sean los protagonistas. Pareciera que si un personaje tiene algún defecto (ser un perdedor) este debe ser compensado por una serie de valores positivos (optimismo y valentía), cuando perfectamente puede ser un cobarde o cosas peores. Incluso en un filme para niños, siempre que no tengamos un asesino en serie por protagonista, no creo necesario que los personajes humorísticos deban transmitir, necesariamente, valores morales. Tampoco quiero decir con esto que un personaje cómico tenga que ser superficial o no pueda mostrar nunca sus sentimientos. De hecho a veces es preferible un personaje de este tipo como protagonista a los arquetípicos príncipes y princesas de Disney, mucho más aburridos, y reducir a los animalillos o criaturas a secundarios chistosos, si bien puede funcionar, a veces también los convierte en personajes forzados y/o cargantes por chocar con el estilo general de la cinta.

Hacia el final de la película hay otra escena en la que Mike da buena muestra de su valentía. Hay aspectos del mensaje final que sin duda tienen cierta resonancia y resultan originales por no ser especialmente triunfalistas. Pero podría haberse aprovechado la situación para dejar traumatizado al personaje y ver cómo eso hace que empiece a tener más miedo a los niños humanos. Porque , con las situaciones que viven Sully y Mike en esta película, parece que se pierde algo de la ‘magia’ del miedo atroz que los monstruos les tienen en el primer filme.

“Monstruos S.A.” era un filme de personajes que tenia un gran universo, fantásticos gags y un buen toque emotivo, pero a veces fallaba en su guión (la mitad de él es una sucesión de persecuciones, destierros y planes imprecisos de los malvados). En ese sentido “Monstruos University” está casi más inteligentemente estructurada, además de añadir sus propios personajes secundarios realmente logrados como los compañeros de Ozma Kappa, pero a veces descansa un poco demasiado en esa faceta de las precuelas de sorprender con un cambio de dinámica (los personajes son amigos pero antes se odiaban) o de carácter (eran más jóvenes e inexpertos) que no tienen por qué ser necesariamente lo más adecuado (algo de esto había también en “X Men:Primera Generación”).

Con todo , si esto es lo peor que puedo decir de la película, significa que no está tan mal. De hecho no lo está en absoluto y la recomiendo para todo aquel que quiera pasar un rato francamente divertido y quiera reunirse de nuevo con estos personajes. Simplemente su cuidado guión no consigue ocultar, pese a todos sus esfuerzos, que el regreso de estos personajes es antes una maniobra de marketing que un argumento que fuera necesario explicar.   







Tuesday, June 18, 2013

Artículo sobre el nuevo Mickey Mouse en Cactus

¡Hola!

Tenía esto un poco abandonado pero quería anunciaros que a partir de hoy colaboraré-no sé con cuánta asiduidad-con Cactus, un proyecto muy interesante de Koldo Gutiérrez, Sandro G. Manzano y Elizabeth Casillas. Una revista cultural gratuita que puede leerse online y de la que también estará listo pronto un número 0 en papel.

Mi primera publicación trata sobre el nuevo Mickey Mouse, una serie de cortos con estilo moderno/retro que va a emitir Disney Channel. Aprovecho para hablar también de The Looney Tunes Show y de otras adaptaciones actuales de dibujos animados clásicos.

Pinchad aquí para leer el artículo.



Os dejo también este otro enlace en el que se pueden ver más imágenes de los nuevos cortos de Mickey y algunos comentarios interesantes de sus responsables. ¡La cosa tiene pintaza!


Monday, February 25, 2013

Minicríticas: nominadas al Oscar a Mejor Animación 2013

¿Se merecía 'Brave' el Oscar? En mi opinión, tanto como la mayoría. La cinta de Pixar de este año no ha gozado de muy buena prensa entre la crítica especializada,en parte por sus propias cualidades y en parte por algunas críticas relacionadas con el despido de su directora, que iba a ser la primera mujer en convertirse en realizadora de un filme de la compañía. Es cierto que Pixar ha acaparado demasiadas veces el premio, tal vez por inercia o porque los académicos no se molestan en ver todas las películas, y que este año sus competidoras estaban a la misma altura, o la rozaban. Pero de ahí a decir que el filme de Mark Andrews y Brenda Chapman se ha llevado injustamente el premio va un trecho.

Tal vez no sea la mejor película de Pixar pero a mi me pareció notable y probablemente más estimulante que 'Toy Story 3' principalmente por presentar una historia, un mundo y unos personajes completamente nuevos.  Sé que los detractores opinarán que no son tan nuevos y que se parecen a los vistos en otras cintas animadas, pero a mi parecer el filme se acerca a los clichés propios de los filmes Disney (que, bien usados, tampoco son el mal absoluto) para desmarcarse posteriormente de ellos.

Aquí van mis minicríticas de las nominadas, tras cavilar y dejarlas reposar un poco. Un factor esencial para mi es preguntarme ¿me apetece ver esta película otra vez? Lo cual, en una cinta animada, depende tanto de su guión como de su aspecto visual. En ese sentido, para mi el orden venía a ser, más o menos, el siguiente: 

¡Piratas!>Brave=ParaNorman>FrankenWeenie=¡Rompe Ralph!

Y aquí la explicación:



¡Piratas!- Para mi cuenta , probablemente, con el mejor guión entre las nominadas. Su premisa y conflicto no dejan de ser algo típicos pero la forma en que esto se desarrolla está plagada de situaciones inesperadas y gags bastante acertados, que no llegan a ser magistrales, pero se acercan a una cierta irreverencia y surrealismo que no se veían en Aardman desde sus mejores cortos. Es una comedia disparatada, sí, pero con narrativa, al contrario que la sucesión de chistes más o menos inspirados que son algunos de los filmes de Dreamworks o BlueSky.



Brave- Admitamos por un momento las críticas. La historia contiene algunos tópicos, copia de otras películas y es bastante sencilla (que no simple). Pero esto último también puede ser una virtud. Al contrario que otros filmes de Pixar se centra en unos pocos personajes que para mi gusto están dotados de gran carisma en su personalidad y animación. Esto último es muy importante. Sólo por ver los movimientos de la madre como la osa merece la pena ver dos o más veces el filme. No se trata de técnica sino también del humor y el aspecto estético que se sustrae de esta caracterización. Por lo demás no veo que su mensaje feminista sea tan retrógrado, absurdo o molesto, el humor del filme me parece eficaz y me gusta que todos los personajes tengan virtudes y defectos. ¿Que hay aspectos del guión poco desarrollados? Puede, aunque viendo el vaso medio lleno, quizá estén abiertos a interpretación. ¿Acaso se explica todo en 'Ponyo' o 'Arrietty'? ¿Es que 'Ratatouille', 'Up', 'Wall-E' o 'Toy Story 3' eran perfectas en su guión?



ParaNorman-El diseño de personajes es el más original de todas las nominadas. Sólo por eso podría haberse merecido el Oscar. Además visualmente es un prodigio, no sólo por la técnica sino también por el lenguaje cinematográfico,  los planos y los movimientos de cámara. La historia es eficaz y tiene un mensaje elogiable, pero también lo expresa de manera algo extrema, que recuerda un poco a Los Simpson cuando les falta sutileza. Aunque sea una exageración humorística, resulta algo extremo que un pueblo que hace frente a una amenaza zombi, parece más preocupado de acabar con la vida del niño marginado del pueblo. Su combinación entre comedia zombi y cinta de aventura ochentera choca al no ser ni totalmente absurda ni del todo 'realista'. No obstante su clímax final es una maravilla visual, se permite cierta irreverencia y es un poco más accesible que 'Los mundos de Coraline', lo cual es bueno y malo a la vez. Los personajes son algo más arquetípicos pero el humor es más eficaz y menos distante para los chavales y también para los adultos.


 
FrankenWeenie
- El problema es que ya existía en forma de corto y Burton ya se caracteriza de por sí por reciclar bastante su material. Los personajes secundarios añadidos para el filme son muy típicos del mejor Tim Burton pero ya se han visto más o menos en otras encarnaciones. Se echa en falta un mayor desarrollo de los mismos que los convierta en inolvidables. Tal vez es porque no tengo perro (ni ganas) pero la historia no me resulta tan emotiva y siento que a los personajes principales les falta fuerza. La animación es correcta pero le falta algo de la imperfección y distorsión que caracterizan al stop motion, y que aportan parte de la gracia a "Pesadilla antes de navidad". El clímax final es entrañable en su homenaje al cine de monstruos clásico e incluye dosis de humor negro que se echaban en falta en el nuevo Tim Burton pero la manera de introducirlo es algo forzada y la conclusión idéntica al corto es precipitada. La canción de los créditos es maravillosa.



¡Rompe Ralph!
- Es una buena película infantil que parte de un concepto original y una dirección artística encomiables para realizar un producto retro/nostálgico en la línea de 'Toy Story'  hasta el punto de que todas sus situaciones y chistes suenan un poco a lo ya visto en esa saga o en 'Monstruos S.A'. Los personajes, geniales en su concepto, resultan meramente simpáticos en su desarrollo, y la historia , más dramática que cómica, no contiene suficientes gags inéditos aunque tiene un par de escenas realmente divertidas (la de Felix recibiendo golpes es casi memorable ). El mensaje del filme me resulta algo cliché y confuso, si bien en momentos puntuales es emotiva, en conjunto no transmite demasiado. Las canciones de "Wreck It , Wreck It Ralph" y "Sugar Rush" que suenan en los créditos son maravillosas. Y los propios créditos en 8bits incluyen situaciones que me hubiera encantado ver en la película.

Tuesday, November 20, 2012

Cosas mías en el Salón de Getxo

Como ya saben los que son aficionados a esto, los días 23, 24 y 25 de noviembre se celebrará el Salón del Cómic de Getxo en la plaza de la estación de Las Arenas, un evento bueno, bonito y barato alrededor de las cosas de los tebeos.

Este año he colaborado con un par de publicaciones que se podrán adquirir en el evento. La primera -o la última, por ser nueva colaboración- es el fanzine Zócalo, que realizan con tesón Oskar Blanco y Sergio Cardoso desde 1995 y que está repleto de historietas de mucha risa, bien dibujadas y por un precio módico, ¡y a todo color!

Esta es la portada, para que ustedes lo tengan fichado:


En él he publicado todas las tiras que tenía del Gato McGuffin' y también algunas nuevas, una serie un poco al estilo de las historietas y dibujos clásicos norteamericanos de los años treinta y cuarenta, pero dándole un enfoque gamberro y políticamente incorrecto, que nació en el webzine Ojodepez. También me sacan una página de Lemuria, una de mis series más antiguas. Aunque la de McGuffin' también tiene su historia que da para otro post...


Está que se sale de la ilusión...

También publico, como viene siendo habitual, en la revista gratuita Rumble! de Jose Carlos Torre que incluye la habitual ración de humor surrealista de El gato rojo y el perro verde, esta vez dedicada a la madre que parió al segundo (no con ánimo de insulto, sino literalmente).

Camarradas, la cosa va de felinos...

Así que ya sabéis ¡a hacerse con ellos! No sólo por lo mío, sino porque molan mucho y cuestan poco.


Tuesday, October 23, 2012

Hotel Transilvania


 
Genndy Tartakovsky es uno de mis directores de animación favoritos en la actualidad. Tal vez mi favorito, si tenemos en cuenta que John Kricfalusi, el creador de Ren y Stimpy, ha entrado en una espiral un tanto contraproducente en su intento de ser cada vez más políticamente incorrecto y, en lugar de ello, perder sutileza por el camino.

Supongo que algunos podrían decirme que no soy el mayor fan de Tartakovsky habida cuenta de que he visto muy poco de una de sus series más premiadas, Samurai Jack, y , aunque me agrada, no me vuelve completamente loco. Mi devoción por el director proviene de “El laboratorio de Dexter”, en mi opinión una de las mejores series de animación de los últimos veinte años, a la altura de “Los Simpson” o los propios “Ren y Stimpy”.


En un mundo ideal todas las series de animación de humor para todos los públicos serían como esta. Recalco lo de para todos los públicos. Una serie tan inteligente, divertida, bien dibujada y con personajes tan carismáticos no puede considerarse como exclusivamente para niños. Para mi lo tiene todo: el grafismo moderno de Hanna Barbera, el slapstick de los Looney Tunes y las relaciones familiares de “Los Simpson”, además de homenajes a los cómics de superhéroes, el anime o las películas de monstruos. Aspectos que también se vieron en parte en las más populares “Supernenas”- en las que Tartakovsky también trabajó junto a su creador, Craig McCracken, llegando a dirigir la animación de su película en la gran pantalla- pero con unos personajes protagonistas, en mi opinión, más planos.



Dicho esto, mi reacción ante “Hotel Transilvania” podría haber sido extrema en dos sentidos.  Podría haberme encantado o haberme decepcionado profundamente. Pero lo cierto es que ha sido intermedia. Me ha gustado mucho, aunque no me parece un clásico. Supongo que, en parte, porque ya iba avisado de lo que me iba a encontrar, pero , de no haber sido así, creo que también me habría gustado. Escribo estas líneas para defenderla antes de que los espectadores más críticos la tilden de nadería o de poco arriesgada. Cosa que ya ha ocurrido en parte entre la prensa especializada estadounidense.

Si  nos centramos en su historia -y no en su hilarante animación- “Hotel Transilvania” no es , ni más ni menos, que una cinta animada comercial al uso. En su trama y su manera de desarrollarla no difiere enormemente de otras películas de animación como la mayoría de las de Dreamworks (si exceptuamos las sobresalientes “Cómo entrenar a tu dragón” y las dos entregas de “Kung Fu Panda) , Sony o BlueSky. Lo cual quiere decir que no es excepcional pero tampoco es peor que la media, aunque sí, puede que no se note tan trabajada como las mejores cintas de Pixar.
 



Aunque , en realidad, tira por otro camino. A priori la cinta puede presentar una larga lista de handicaps.  La presencia de actores famosos que prestan sus voces a los protagonistas- costumbre ya discutible en versión original que se ve empeorada en las versiones dobladas, al contratar a algunos personajes conocidos que tienen muy poco de actores- , la influencia de Adam Sandler (que presta su voz a Drácula), actor demasiado aficionado a la comedia de humor grueso, el hecho de que Tartakovsky entrara tarde en la producción, que el guión no sea suyo, que el filme esté animado por ordenador –y no de forma tradicional en 2D como el anterior trabajo del director- o que se añade el otro 3D, el de las gafas, son factores que hacen que el filme no sea tan característico de Tartakovsky como su obra televisiva.

Aún así, es interesante comprobar cómo se sobrepone a estos condicionamientos y logra que se note su voz. La crítica americana, con la vista puesta en Pixar, ha despachado el filme como un entretenimiento infantil poco logrado con una historia paterno-filial tópica centrada en gags gruesos y un guión simple. Algo que no es del todo falso, salvo por el hecho de restringirla al público infantil. Tal vez sea cosa mía, pero “Hotel Transilvania” no me parece ni más ni menos infantil que la mejor de las películas de Pixar.  En todo caso la veo dirigida al público adolescente o más "superficial", si se quiere.  Pero su personaje principal es el Conde Drácula, en una versión simpática, que no cursi. Los buenos sentimientos y el conflicto con su hija, Mavis, están ahí, pero el tratamiento es más humorístico que el de los productos de Pixar. La cosa puede ser más intrascendente, pero agrada por igual a cualquiera que quiera reírse, niño o adulto. Añadiría que el conflicto paterno-filial, en realidad, no es ni más ni menos tópico que el de muchas otras cintas animadas (hubo quiénes achacaron esto a "Brave", también algo infravalorada). Y es que, ¿en qué otros filmes sobre padres e hijas el papá es el Conde Drácula? Puede que dramáticamente esto no añada mucho, pero humorísticamente la cosa cambia.

Al parecer se confunde la livieza del mensaje, el ritmo frenético o la exageración de las caricaturas con un toque más infantil, cuando mi visión es justamente la contraria. Los dibujos que más fácilmente entretienen a pequeños y grandes, especialmente a aquellos adultos que tienen atravesada la moralina típica de Disney o Steven Spielberg, son aquellos centrados en la pura diversión. Los padres más reticentes se divierten lo mismo que sus hijos con la ardilla Scrat de “Ice Age”, que remite a los dibujos de El Coyote y el Correcaminos,  y se aburren durante las partes sentimentales de esos filmes.  Si estas están realizadas con especial esmero tal vez logren llegar a todos, como ocurre con Pixar, pero personalmente empiezo a estar saturado de ello incluso en sus productos. Aquí es donde me gano la enemistad de todos los lectores diciendo que, aunque me gustara, tanto el final de “Toy Story 3” como toda la película en general me resultaron más sensibleros que "Toy Story 1", "Bichos" o "Monstruos S.A". Y sí, entiendo que a todo el mundo le encantó por el aspecto nostálgico-sentimental de despedirse de estos personajes (en teoría, porque cada vez encuentro más probable la cuarta entrega). Pero resulta curiosa la tendencia de la crítica a valorar estas partes dramáticas mucho más que, por ejemplo, un gag basado en la pura animación como el del señor Patata poniendo sus rasgos físicos en una "tortilla" mejicana.



Mientras que en sus series televisivas los referentes de diseño eran Hanna Barbera (en Dexter) o el anime clásico (en Samurai Jack, Clone Wars o la reivindicable Sym-bionic Titan) en “Hotel Transilvania” , con el paso a la animación 3D menos “plana” y más volumétrica, el aspecto, expresiones y humor remiten directamente a los Looney Tunes de la Warner. La presencia de runnin’ gags como una anciana repitiendo “A mi que me registren”, la creencia de los demás personajes (incluida su propia hija) de que Drácula habla de forma balbuceante o las acciones destructivas de la camada de cachorros del Hombre Lobo van en esta dirección. Incluso recursos gastados que no me gustaron-ni me gustan- en filmes como las sagas “Shrek” o “Madagascar”, como el hecho de que todos los personajes rompan a cantar al final del filme, resultan mucho más divertidos si las expresiones faciales y movimientos de los personajes son desternillantes y reflejan su personalidad en todo momento.

Además, “Hotel Transilvania” tiene chistes de flatulencias (pocos) y  canciones raperas, pero sus partes, digamos, “dramáticas” no son tan deficientes como algunas de las críticas hicieron creer. Escenas como las del poblado humano creado por Drácula para asustar a su hija, los flashbacks sobre la mujer de aquel, la escena de las mesas voladoras o la convención de monstruos demuestran las habilidades narrativas de Tartakovsky que, de haberse centrado menos en la comedia, quizá hubiera obtenido mejores críticas, ya que estas partes del argumento se acercan más al tratamiento de un filme de Pixar.



Lo único que se puede achacar es que los chistes no son tan originales o inteligentes como los de sus series de animación. Lo que no impide que prácticamente todos funcionen a la hora de provocar , al menos, una pequeña sonrisa, cuando no una carcajada. Obviamente es una lástima que un director de tanto talento se vea condicionado en su debut cinematográfico y no pueda firmar una cinta con su estilo gráfico personal en dos dimensiones (aunque algo de ello vemos en los créditos finales). El cine de animación americano , salvo excepciones, arriesga poco y está muy condicionado por los grandes estudios y por lo visto ni siquiera un creador con una larga carrera en televisión puede hacer lo que le viene en gana. 


Pero “Hotel Transilvania” no es una mala comedia. Simplemente es un producto que apuesta por el entretenimiento y el “cartoon” frente a la visión más “clásica”, por así decirlo, de Pixar , de algunos filmes anime- tras el filme de Tartakovsky pude ver en Sitges "Wolf Children" de Mamoru Hosoda,  que me encantó por diferentes motivos-  o de “Frankenweenie” de Tim Burton, más aceptadas por la crítica porque su lenguaje y ritmo recuerda más al cine de imagen real.  Sin embargo, clásicos de animación como "Los Tres Caballeros" demuestran que un filme animado puede seguir sus propias reglas visuales y narrativas, y disfrutarse igual.   La cinta del creador de "Samurai Jack" no tiene un argumento completamente genial o inolvidable, pero puede verse varias veces sólo para divertirse con su estilo visual y los gestos de los personajes y despierta grandes esperanzas en el que será el próximo filme del director, un largometraje basado en uno de los personajes clásicos más carismáticos de la historia de la animación, “Popeye”. 

El nuevo filme de Sony, que se estrena este viernes, se une así a "Lluvia de albóndigas" en su intento de recuperar el estilo de los dibus 2D en la animación por ordenador.

Friday, October 19, 2012

Mi versión de Carantigua

Al final me animé a participar en el concurso de versiones de Carantigua, el protagonista del cómic Pudridero de Johnny Ryan, que ha organizado la buena gente de Entrecomics Comics...He intentado hacerlo lo más "cartoon" que he podido...


Sunday, August 26, 2012

Cinco cosas que molan de "Brave"



Se pueden decir, y se han dicho, muchas cosas de la nueva película de Pixar, tanto positivas como negativas. Entre las segundas , que algunos elementos mágicos o épicos de la trama , como la historia de los príncipes o los fuegos fatuos, están infrautilizados o mal contados, que el filme es menos épico de lo que parecía en los trailers, que ciertos aspectos de su trama o look visual recuerdan a otras películas como “Hermano Oso” o “Cómo entrenar a tu dragón” o que su humor es a veces más infantil de lo esperado en Pixar y pueda recordar a las películas de Dreamworks. Algo de todo eso hay, pero “Brave” tiene una serie de virtudes que hacen que, al menos a mi parecer, no desmerezca de otras películas de Pixar e incluso , por momentos, introduzca novedades interesantes en la historia de la compañía (tanto de Pixar como de Disney). Aquí van, con mínimos spoilers.

1-Cambio en el cánon de “princesas Disney”. Mucho se ha hablado de cómo esta película es “más Disney” que otras de Pixar, como si ser Disney fuera automáticamente algo malo o Pixar, en el fondo, no haya sido siempre bastante Disney (un Disney menos 'carca', más adaptado a los tiempos, pero Disney al fin y al cabo). Pero lo cierto es que esta es posiblemente la primera película de la compañía en la que una princesa no sólo no se ajusta a su rol, sino que casi reniega de él . Aunque algo de esto también podría haber en Mulán, se compensaba con una perfección absoluta de la protagonista, que era modélica en todos sus aspectos. Mérida es una chica real, con sus virtudes y sus defectos. El hecho de que sea princesa es circunstancial. Y , por fin, una película de este tipo, no termina en boda, sino que la chica decide que no necesita casarse-de momento- para ser feliz. Todo esto hace que, siendo una película ‘femenina’ la historia resulte menos cursi de lo habitual. Aún contando con un coprotagonista masculino, la estimable "Enredados" seguía teniendo un toque "Barbie" en sus coloridos y en la feminidad de su protagonista (ojo, a nadie le gustan más las chicas 'femeninas' que a mi, pero es hora de incorporar otros patrones físicos-psicológicos y hacerlo de forma natural, no con heroínas de acción absolutamente intachables en su conducta que intentan 'sobrevivir en un mundo de hombres. Hay algo de esto último en "Brave", pero también una personalidad auténtica-rebelde, alocada, adolescente- de su protagonista).


2-La relación madre-hija es creíble. No es un secreto que los conflictos padre/hijo son uno de los más sobados clichés del cine de animación. Hemos visto la relación padre/hijo infinidad de veces (“Goofy e hijo”, “Cómo entrenar a tu dragón”, “Lluvia de albóndigas”, “Los Simpson, la película” y cien más). Incluso alguna historia de padre/hija (“La Sirenita”). Pero por alguna razón la de madre-hija no había sido muy tratada ¿Tal vez por la ausencia de mujeres directoras? Aunque Brenda Chapman fue sustituida en el proyecto por Mark Andrews parece que ha quedado algo de su visión. Y si bien el conflicto y su desarrollo no están exentos de clichés, lo cierto es que encierran algo de verdad. Las madres suelen exigir más a sus hijas que a sus hijos y las hijas tienden a rebelarse ante ello. Y no se carga las tintas con la sensiblería, algo habitual en Disney y, admitámoslo, en los últimos estrenos de Pixar (sí, el final de Toy Story 3 era bonito, pero también un poco manipulador). Es verdad que en los cuentos de hadas se ha usado bastante la relación madrastra-hija (mismamente en "Enredados") pero esta es diferente porque aquí ninguna de las dos es "la mala".



3-La bruja.  El personaje de la hechicera es un elemento mágico que puede parecer infrautilizado, ya que apenas aparece fugazmente en una escena. Pero tanto la bruja como su cuervo son personajes divertidos y, sobre todo, ambiguos. ¿Es una hechicera buena, malvada o un poco de ambas? Su conjuro tiene consecuencias nefastas pero , de alguna forma (y sin destripar mucho), termina ayudando a la protagonista. La breve aparición de la bruja contribuye a su ambigüedad. Así pues, el filme carece de verdaderos villanos (salvo quizá por Mor’Du) y se aleja del maniqueísmo Disneyano para acercarse más al tratamiento de los ‘villanos’ de los estudios Ghibli.  En Pixar muchas veces no han acertado con esto (LOTSO, el Oloroso Pete y Muntz de ‘Up’ o el jefe de Sulley en “Monstruos S.A.” me parecen fallidos en su intento de ambigüedad ya que terminan siendo tan malvados como cualquier malo de Disney) aunque otras veces han estado bien (el saltamontes de “Bichos” es un villano con todas las letras pero la justificación de por qué actúa como tal es perfectamente creíble).


4- Los trillizos. Los hermanos de la protagonista no aportan mucho a nivel argumental y están un poco para atraer a los chicos y a los niños pequeños con sus cucadas...Pero , como secundarios cómicos, funcionan a la perfección. Su humor es completamente natural, sus movimientos son graciosos (son personajes mudos) y demuestran que los gags de una película de animación Disney/Pixar no siempre deben provenir de animales parlantes (aunque algo de animales tengan durante una parte del filme). Con sus trastadas recuerdan a los entrañables sobrinos del Pato Donald.


5-El acting. La animación de la osa es genial. Es humorística y refleja su personalidad y su manera de pensar a cada momento. Cierto es que, tal vez, podrían haber pensado en otros animales, por no copiar al fallido pero parcialmente interesante ‘clásico’ Disney (entre comillas porque poca gente lo recuerda) “Hermano Oso”. Pero eso no quita para que los movimientos de estos animales en el filme sean fantásticos.


Personalmente me hubiera gustado ver a los personajes de “Brave” en una historia más grande, al estilo de la de “Cómo entrenar a tu dragón” (porque prefiero los personajes de "Brave" a los de la película de Dreamworks, aunque la trama de esta última sea, tal vez, mejor o por lo menos más espectacular) , pero también es cierto que el ser pequeña refuerza su carácter de fábula y su estimable mensaje (como decía en el primer punto), lo que hace que en algunos aspectos recuerde más a filmes del estudio Ghibli como “Ponyo” o “Arriety” que a Disney . Simplemente uno piensa que, con esos elementos mágicos, se podría crear una mayor aventura , conservando el mensaje, al estilo del cómic de Jeff Smith, “Bone”. Pero, dentro de lo que es, “Brave” es una buena película y no tiene más errores ni menos virtudes que la mayoría de los filmes de la compañía. No es una decepción, menos aún viniendo después de “Cars 2”.

Sunday, July 22, 2012

A propósito de The Dark Knight Rises



 En "The Forgotten",  un episodio de Batman: The Animated Series, de Paul Dini y Bruce Timm, Bruce Wayne se ponía una peluca para investigar la misteriosa desaparición de vagabundos y pobres de las calles de Gotham. Acababa siendo secuestrado y esclavizado por un despota en una especie de prisión perdida donde los que se rebelaban eran encerrados en una caja conforme a las reglas del género carcelario. El golpe que le daban sus raptores le hacía perder completamente la memoria. Es un episodio emocionante a pesar de que en él apenas aparezca Batman como tal y la situación sea más mundana que la de sus conocidos archivillanos.

Me acordé de este capítulo viendo ayer The Dark Knight Rises, la ruidosa entrega final de la saga de Christopher Nolan, cuando el protagonista , tras ser golpeado casi hasta la muerte, es encerrado en un pozo perdido de la mano de Dios y tiene que aprender cómo sobrevivir y salir de allí.  Cada vez que Wayne intenta escalar hacia la salida es coreado por una serie de prisioneros que aplauden su esfuerzo. ¿Cómo puede una situación así no resultar épica o emocionante? Pues no lo es, tal vez por sobredosis, pero sobre todo porque uno no ve a un personaje heroíco o con carisma. No ve a Batman por ninguna parte.

Incluso el Bruce Wayne desmemoriado de "The Forgotten" se parece más a Batman que el que interpreta Christian Bale. El recurso 'soap opera' de la amnesia está bien manejado. El personaje sigue teniendo valores aunque no sepa quién es, sigue siendo un tipo justo, y nos preocupa la idea de que no pueda recuperar su memoria. En un momento de la historia tiene un sueño en el que aparecen el Joker y referencias a la muerte de sus padres, aunque no le viene por completo la memoria, hay resquicios de su antiguo yo.

El Bruce Wayne de The Dark Knight Rises es un héroe por defecto, sabemos que quiere salvar a Gotham y ayudar a Gordon, pero no muy bien por qué. No percibimos su sed de justicia o su honestidad. La muerte de sus padres se sustituye por el fallecimiento de una pseudo- novia, Rachel, vista en las anteriores entregas. Un personaje con poca sustancia para empezar, que sólo está ahí para crear un gran drama en torno a su muerte cuando ni siquiera se percibe amor en la interpretación de Bale ni en la escritura de su personaje. Un tópico como cualquier otro para que un personaje esté acabado o resignado: se murió su amada.

Al final del mencionado capítulo de la serie animada Alfred lograba encontrar y ayudar a Wayne. En la versión de Christopher Nolan Alfred quemó las cartas que Rachel le envío y esto supone un enfrentamiento entre ambos. Cuando Alfred confiesa con ojos llorosos Wayne le reprocha su conducta y le deja marchar. La conducta es diametralmente opuesta a la de los personajes originales y además hace completamente imposible que simpaticemos con ellos. Uno se resigna y abandona, no es fiel, y el otro no perdona a quien tanto se preocupa por él, no es un tipo con una dimensión moral especial, no es un héroe.




Sirvan estos detalles, mínimos, sin ni siquiera entrar en la dimensión hipertrófica, apocalíptica y sin sentido de los planes de Bane (¿para qué plantear una revolución social, una lucha de clases si pretendes matar a todos indiscriminadamente?), para comprobar que la propuesta de Nolan tiene bastante poco del Batman que yo conozco, y admito que no soy ningún experto porque he leído pocos de sus cómics. Pero también para remarcar que , ante unos planteamientos interesantes, The Dark Knight Rises es incapaz de insuflar emoción a una historia por más que plantee la peor situación posible para sus protagonistas. Wayne se rompe la espalda, recibe golpes y queda completamente magullado, pero se recupera fácilmente. Esto ocurre en gran medida en muchas películas de acción pero si la idea es plantearlo como un ser humano con más defectos, más vulnerable, todo se viene abajo. Sobre todo si ni siquiera simpatizamos con él a un nivel mínimo. Una desmitificación del héroe o un planteamiento nuevo pueden ser muy interesantes si se logra que funcione por sí sólo pero Nolan opta por un camino intermedio, tratando de contentar a todos con personajes deslavazados.

La película gustará a los que busquen un gran espectáculo (aparatoso y mal rodado en algunas escenas de acción, bien coreografiado pero artificial en las multitudinarias escenas de lucha) pero es una lástima ver tantas buenas ideas desaprovechadas.

Nota: Me hubiera gustado agregar un enlace al episodio "The Forgotten" pero no lo encontré en castellano, salvo en fragmentos, así que si os ha interesado algo de este rollo, buscadlo vosotros mismos.

Friday, July 06, 2012

Entrevista a Paco León

Entrevista a Paco León, por su ópera prima "Carmina o revienta", realizada por un servidor para el suplemento GPS del periódico El Correo, aquí en versión larga, ya que en su publicación hubo que recortarla mucho. Desde ayer, en internet y dvd, y si tienen suerte de vivir en algún lugar cercano a donde se proyecta, también en salas...




“La vida es tan bonita que parece de verdad” dice un personaje de la película, ¿te interesaba que la gente se pregunte qué parte hay de real y cuál de ficción?


Igual que la de Tom Clancy “la diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción tiene sentido” esa frase habla de ese juego que se plantea de mezclar realidad y ficción, donde se desdibujan los límites entre la una y la otra. Es una reflexión en un momento en que este personaje tan shakesperiano está mirando a la luna y diciendo ‘¿qué es la vida?’ ‘La vida es sueño’. A la vez me parece que con esa escena el personaje se salvaba. Yo tenía miedo a lo social, a que fuera simplemente una mujer abnegada y luchadora con su marido borracho y que se quedara en eso. Para mi era importante que ese personaje tuviera un mundo y una poesía, que no fuera un borracho simplemente.



¿Cuánto tiempo te llevó pensar cómo deberías orientar esta historia?

Se gestó en mi cabeza durante bastante tiempo, pensando en ordenar anécdotas, en la manera de encontrar cómo contarlas sin que yo las jodiese, que llegara de la manera más directa. Pensé primero en hacer un monólogo de todo esto, después en un guión convencional rodándolo con actores profesionales, hasta que llegué a la fórmula que me pareció más interesante que fue trabajar con gente real, con los protagonistas de los que surge la idea, mezclando el documental con la ficción. Esto permitía que la producción fuera muy barata y tuviera un punto experimental. Una vez que encontré la fórmula, fue todo muy rápido. Se rodó en once días y se montó en un mes.



¿Por qué dices que no había papel para ti en la película? ¿Para concentrarte en la dirección? ¿Tal vez para homenajear a tu madre y a tu hermana?

No, no he intentado hacer ningún homenaje porque lo mío era la mirada, soy el que ve eso, el que alucina y el que lo cuenta. Esa es mi relación con mi familia y con mi entorno, siempre he tenido esa mirada alucinada ante esa realidad. Desde muy chico decía yo ¿qué hago aquí? La película está contada desde una mirada alucinada y ajena, aunque yo pertenezca a eso.




Dices que querías ofrecer una ‘mirada sueca’ de esta realidad andaluza

Podría haber hecho una oda, podría haber sido mucho más amable a la figura de mi madre, haber sido más cómplice o dulcificar. La mirada sueca está pretendida, contar las cosas desde la extrañeza y desde el interés casi antropológico, sin dulcificar los excesos.



Comentas que gracias a esta película te has reconciliado con tus orígenes

Eso lo debí hacer antes, hay que estar en paz con tu familia y con tus raíces antes de hacer una película como esta. Siempre hay cosas que trabajar y los psicólogos siempre verán resquicios en los que currar. Pero ha sido todo bastante placentero, no ha habido ni orgullo ni trauma. Todo ha tenido siempre una finalidad bastante artística.



¿No le preocupaba a tu madre la imagen que se diera de ella?

No, porque está muy claro, la intención siempre ha sido hacer una película. La ficción es una coartada perfecta que evita ese pudor de ‘salgo muy bruta, o muy fea’... Todo proceso artístico parte de una intimidad, aunque este igual es muy literal. Yo soy muy pudoroso a la hora de contar cosas de mi vida real y a un periodista no se las explicaría en la vida, pero hacer una película es otra cosa.



Tu madre dice que se quería morir cuando se vio en pantalla, pero al rodar no parece que haya tenido ninguna vergüenza


Sí, ella fue muy dócil y diría que mucho más que en la vida real. Fue más fácil rodar con ella que convivir con ella. Fue de una generosidad y una confianza brutal. De todos modos los actores y las actrices también nos vemos horribles cuando nos vemos en pantalla, así que eso también la hace muy “actriz” en cierto modo.



¿Por qué decidiste ocultar todas las referencias a tu trabajo como actor y al de tu hermana en la película?

No se trata de ocultar, es que para contar lo que había que contar...no es el biopic de mi gitana. “Mi vida, my life”, ni siquiera la de mi madre. Parte de una realidad para contar una ficción, yo no pegaba ahí para nada. No venía cuento. Al fin y al cabo aquí todos hacen un personaje, mi hermana o incluso mi madre.





La película es muy divertida pero también tiene reflexiones amargas

Sí, me parece que las cosas importantes tienen que tener un componente de humor. A mi me llena mucho más, me parece que es más real la mirada sobre algo si tiene humor. Como la vida no tiene género siempre que empiezas a contar cosas complejas tiene que aparecer todo, el humor y el drama. Y en esta película aparecen esos dos colores y muchos otros.



Has apostado por un estreno simultáneo en salas, internet y dvd


Esto obedece al sentir y al pulso de la gente, al comprobar que hay una necesidad social de consumir cine barato. Que las salas están claramente en recesión y las plataformas de internet y de pago están subiendo y que hay que crear un nuevo mercado de la industria porque internet es imparable y hay que contar con eso. Es un experimento salir en salas y a la vez en internet pero también le pega mucho a la película porque es experimental pero a la vez muy directa y con una pretensión comercial, por ser una comedia, porque estoy yo, está María y eso la hace muy fácil de promocionar.



Pero ¿ crees que se descarga mucho cine español?

Lo sé. Legalmente todavía muy poco porque no se promociona, porque siempre llega bastante más tarde a las plataformas de descarga online, pero si contamos las piratas, muchísimo. Actualmente es cuando más se consumen audiovisuales en España. Parece extraño con la crisis que hay en la industria. La historia es la piratería pero hay que combatirla, pero dando alternativas, no basta con prohibir.





Antes de esta película habías tenido experiencia como director en la obra de teatro The Hole o en la serie de televisión Ácaros ...son tres cosas muy diferentes en su estilo y temática ¿dirías que hay un rasgo en común en todas ellas?


La intención de hacer algo diferente. Siempre parto de algo que a mi me gustaría ver como espectador y eso es lo que intento hacer tanto en los cortos, The Hole o Ácaros.



Aparte de todo esto continúas en “Aída” contra viento y marea, a pesar de la marcha de otros actores, ¿Cómo sacas tiempo para todo?


Fatal. Voy de culo, pero para mi la única manera de poder estar en “Aída” sin aburrirme es hacer muchas actividades extraescolares, combinando las temporadas de la serie con cine, teatro...



Por cierto, Doña Eugenia (Marisol Ayuso), tu madre en “Aída” tiene algunos parecidos con Carmina...

Cuando llego Marisol Ayuso sí vi que había algo en el volumen, en el hecho de que fuera una mujer rubia, en lo que come...pero también están las diferencias. Aunque puedas encontrar similitudes las diferencias son más importantes.

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