Henry Selick es uno de los directores de animación más brillantes y a la vez menos reconocidos del panorama norteamericano. Su primer filme, “ Pesadilla antes de navidad” fue una obra clave del cine animado que se ha convertido en referente y objeto de culto, generando grandes cantidades de merchandising. Sin embargo sólo los más curiosos saben que el director de la cinta no fue Tim Burton, como nos hacía creer la campaña promocional. Las siguientes obras de Selick, la reivindicable “James y el melocotón gigante” y la desaprovechada “ Monkeybone” , tuvieron escasa acogida. Esta vez el animador ha encontrado un aliado en el célebre escritor y guionista Neil Gaiman, que ya tuvo sus escarceos con el cine en títulos como “ Stardust” y “ Beowulf”. En 2002 el británico publicó “ Coraline ”, una historia de terror infantil que parte de un elemento recurrente en la obra de Selick: el pasadizo que conecta dos mundos. Gaiman envió al cineasta una copia de su novela y una semana después este ...