Sunday, August 26, 2012

Cinco cosas que molan de "Brave"



Se pueden decir, y se han dicho, muchas cosas de la nueva película de Pixar, tanto positivas como negativas. Entre las segundas , que algunos elementos mágicos o épicos de la trama , como la historia de los príncipes o los fuegos fatuos, están infrautilizados o mal contados, que el filme es menos épico de lo que parecía en los trailers, que ciertos aspectos de su trama o look visual recuerdan a otras películas como “Hermano Oso” o “Cómo entrenar a tu dragón” o que su humor es a veces más infantil de lo esperado en Pixar y pueda recordar a las películas de Dreamworks. Algo de todo eso hay, pero “Brave” tiene una serie de virtudes que hacen que, al menos a mi parecer, no desmerezca de otras películas de Pixar e incluso , por momentos, introduzca novedades interesantes en la historia de la compañía (tanto de Pixar como de Disney). Aquí van, con mínimos spoilers.

1-Cambio en el cánon de “princesas Disney”. Mucho se ha hablado de cómo esta película es “más Disney” que otras de Pixar, como si ser Disney fuera automáticamente algo malo o Pixar, en el fondo, no haya sido siempre bastante Disney (un Disney menos 'carca', más adaptado a los tiempos, pero Disney al fin y al cabo). Pero lo cierto es que esta es posiblemente la primera película de la compañía en la que una princesa no sólo no se ajusta a su rol, sino que casi reniega de él . Aunque algo de esto también podría haber en Mulán, se compensaba con una perfección absoluta de la protagonista, que era modélica en todos sus aspectos. Mérida es una chica real, con sus virtudes y sus defectos. El hecho de que sea princesa es circunstancial. Y , por fin, una película de este tipo, no termina en boda, sino que la chica decide que no necesita casarse-de momento- para ser feliz. Todo esto hace que, siendo una película ‘femenina’ la historia resulte menos cursi de lo habitual. Aún contando con un coprotagonista masculino, la estimable "Enredados" seguía teniendo un toque "Barbie" en sus coloridos y en la feminidad de su protagonista (ojo, a nadie le gustan más las chicas 'femeninas' que a mi, pero es hora de incorporar otros patrones físicos-psicológicos y hacerlo de forma natural, no con heroínas de acción absolutamente intachables en su conducta que intentan 'sobrevivir en un mundo de hombres. Hay algo de esto último en "Brave", pero también una personalidad auténtica-rebelde, alocada, adolescente- de su protagonista).


2-La relación madre-hija es creíble. No es un secreto que los conflictos padre/hijo son uno de los más sobados clichés del cine de animación. Hemos visto la relación padre/hijo infinidad de veces (“Goofy e hijo”, “Cómo entrenar a tu dragón”, “Lluvia de albóndigas”, “Los Simpson, la película” y cien más). Incluso alguna historia de padre/hija (“La Sirenita”). Pero por alguna razón la de madre-hija no había sido muy tratada ¿Tal vez por la ausencia de mujeres directoras? Aunque Brenda Chapman fue sustituida en el proyecto por Mark Andrews parece que ha quedado algo de su visión. Y si bien el conflicto y su desarrollo no están exentos de clichés, lo cierto es que encierran algo de verdad. Las madres suelen exigir más a sus hijas que a sus hijos y las hijas tienden a rebelarse ante ello. Y no se carga las tintas con la sensiblería, algo habitual en Disney y, admitámoslo, en los últimos estrenos de Pixar (sí, el final de Toy Story 3 era bonito, pero también un poco manipulador). Es verdad que en los cuentos de hadas se ha usado bastante la relación madrastra-hija (mismamente en "Enredados") pero esta es diferente porque aquí ninguna de las dos es "la mala".



3-La bruja.  El personaje de la hechicera es un elemento mágico que puede parecer infrautilizado, ya que apenas aparece fugazmente en una escena. Pero tanto la bruja como su cuervo son personajes divertidos y, sobre todo, ambiguos. ¿Es una hechicera buena, malvada o un poco de ambas? Su conjuro tiene consecuencias nefastas pero , de alguna forma (y sin destripar mucho), termina ayudando a la protagonista. La breve aparición de la bruja contribuye a su ambigüedad. Así pues, el filme carece de verdaderos villanos (salvo quizá por Mor’Du) y se aleja del maniqueísmo Disneyano para acercarse más al tratamiento de los ‘villanos’ de los estudios Ghibli.  En Pixar muchas veces no han acertado con esto (LOTSO, el Oloroso Pete y Muntz de ‘Up’ o el jefe de Sulley en “Monstruos S.A.” me parecen fallidos en su intento de ambigüedad ya que terminan siendo tan malvados como cualquier malo de Disney) aunque otras veces han estado bien (el saltamontes de “Bichos” es un villano con todas las letras pero la justificación de por qué actúa como tal es perfectamente creíble).


4- Los trillizos. Los hermanos de la protagonista no aportan mucho a nivel argumental y están un poco para atraer a los chicos y a los niños pequeños con sus cucadas...Pero , como secundarios cómicos, funcionan a la perfección. Su humor es completamente natural, sus movimientos son graciosos (son personajes mudos) y demuestran que los gags de una película de animación Disney/Pixar no siempre deben provenir de animales parlantes (aunque algo de animales tengan durante una parte del filme). Con sus trastadas recuerdan a los entrañables sobrinos del Pato Donald.


5-El acting. La animación de la osa es genial. Es humorística y refleja su personalidad y su manera de pensar a cada momento. Cierto es que, tal vez, podrían haber pensado en otros animales, por no copiar al fallido pero parcialmente interesante ‘clásico’ Disney (entre comillas porque poca gente lo recuerda) “Hermano Oso”. Pero eso no quita para que los movimientos de estos animales en el filme sean fantásticos.


Personalmente me hubiera gustado ver a los personajes de “Brave” en una historia más grande, al estilo de la de “Cómo entrenar a tu dragón” (porque prefiero los personajes de "Brave" a los de la película de Dreamworks, aunque la trama de esta última sea, tal vez, mejor o por lo menos más espectacular) , pero también es cierto que el ser pequeña refuerza su carácter de fábula y su estimable mensaje (como decía en el primer punto), lo que hace que en algunos aspectos recuerde más a filmes del estudio Ghibli como “Ponyo” o “Arriety” que a Disney . Simplemente uno piensa que, con esos elementos mágicos, se podría crear una mayor aventura , conservando el mensaje, al estilo del cómic de Jeff Smith, “Bone”. Pero, dentro de lo que es, “Brave” es una buena película y no tiene más errores ni menos virtudes que la mayoría de los filmes de la compañía. No es una decepción, menos aún viniendo después de “Cars 2”.